¿Cuál es el mejor portabebés para un recién nacido?
No existe una única opción mejor: depende de tus necesidades, de cuánto quieras aprender a ajustar el portabebés y del uso que tengas previsto.
El fular tejido y la bandolera de anillas pueden utilizarse desde 3 kg: el primero ofrece gran sujeción y versatilidad, mientras que la segunda es compacta y rápida para porteos breves y frecuentes. Regolo Recién Nacido es la mochila regulable BabyMonkey, utilizable desde 3,5 kg, pensada para quien busca una solución rápida y sencilla de colocar.
Tres formas diferentes de empezar a portear
Fular tejido
Desde 3 kg
La opción más envolvente y versátil. Requiere algo de práctica con los nudos, pero se adapta muy bien tanto al bebé como a quien lo lleva.
Bandolera de anillas
Desde 3 kg
Rápida de colocar, compacta y especialmente práctica para porteos breves y frecuentes.
Regolo Recién Nacido
Desde 3,5 kg
La mochila regulable para quien busca una solución sencilla y rápida, con asiento y panel adaptables al crecimiento.
La posición del recién nacido en el portabebés
Piernas en posición de “M”
El portabebés debe sostener al bebé con las rodillas más altas que el culito y el asiento bien sujeto.
Espalda sostenida en su curvatura natural
Durante los primeros meses, el portabebés debe sostener el tronco sin forzar al bebé a adoptar una posición demasiado rígida o vertical.
¿Por qué portear a un recién nacido?
El porteo puede ser una ayuda práctica en el día a día: contacto, cercanía y libertad de movimiento para quien porta, prestando siempre atención a la posición y seguridad del bebé.
1 - La necesidad de contacto
Durante los primeros meses, muchos recién nacidos buscan con frecuencia cercanía, contención y contacto. El fular y la mochila permiten mantener al bebé cerca del cuerpo dejando más libertad de movimiento a quien porta.


2 - Sujeción y libertad de movimiento
Un portabebés bien ajustado sostiene al bebé manteniéndolo cerca de quien lo lleva. Para el adulto significa poder caminar, moverse por casa o desenvolverse en situaciones en las que el cochecito resulta poco práctico, sin renunciar al contacto.
3 - Lactancia: qué conviene saber
Tener al recién nacido cerca puede facilitar reconocer sus señales y organizar las tomas en el día a día. Si decides dar el pecho mientras porteas, hazlo solo cuando te sientas segura ajustando el portabebés y puedas controlar continuamente la posición, el rostro y las vías respiratorias del bebé; al terminar la toma, vuelve a colocarlo en la posición correcta de porteo.


4 - Atención a la temperatura
El cuerpo de quien porta y el tejido del portabebés aportan calor. Por eso es importante no abrigar demasiado al bebé, comprobar que no tenga demasiado calor y adaptar las capas a la estación y al entorno.
5 - Cuando el recién nacido está inquieto
El contacto, el movimiento y la cercanía pueden ayudar a algunos bebés a relajarse y calmarse. Sin embargo, el porteo no es un tratamiento para los cólicos ni para el llanto persistente: si el bebé parece sufrir o el llanto es inusual, es importante consultarlo con el pediatra.


6 - Un momento también con papá
El porteo también puede ser una forma sencilla de que el padre u otro cuidador pase tiempo cerca del bebé: pasear, moverse por casa y compartir momentos cotidianos manteniendo al pequeño cerca del cuerpo.
7 - Cuando se duerme en el portabebés
Muchos bebés se relajan con el movimiento y pueden quedarse dormidos mientras son porteados. También durante el sueño es fundamental comprobar que el rostro permanezca siempre visible y despejado y que la posición del bebé siga siendo correcta y esté bien sostenida.


8 - Versatilidad en el día a día
Los fulares y las mochilas ocupan poco espacio y pueden utilizarse dentro y fuera de casa, de viaje o cuando el cochecito resulta incómodo. El portabebés y la forma de utilizarlo cambian con el crecimiento del niño y las necesidades de la familia.
“¿Así lo malcrías?”
Portear no significa tener al bebé siempre en el portabebés: es una herramienta que puede acompañar a la familia y cambiar con el tiempo junto con las necesidades del niño.
Contacto no significa “malcriar”
Durante los primeros meses, buscar cercanía es normal. Responder a la necesidad de contacto no impide que el bebé explore y se mueva cuando esté preparado.
El portabebés no sustituye el movimiento libre
El bebé también necesita tiempo fuera del portabebés para moverse, jugar y experimentar sus capacidades motoras.
La forma de portear cambia
Las posiciones, la duración y la frecuencia de uso evolucionan con el crecimiento del niño y los hábitos de la familia.
La mochila ergonómica regulable BabyMonkey para empezar a portear desde 3,5 kg, con un ajuste óptimo hasta unos 85 cm / 2 años.
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¿Aún no sabes cuál elegir?
Si tienes dudas sobre el portabebés, el ajuste o el uso, nuestro equipo está siempre disponible para ayudarte. Indícanos el peso, la altura y la edad del bebé y te ayudaremos a orientarte.